La Nuestra Futebol Feminino

Asociación Civil La Nuestra Futebol Feminino

Equip:

Entrenadoras de fútbol: Juliana Román Lozano, María José Figueroa, Patricia Gallardo, Enriqueta Tato y Mónica Santino. Educadoras populares y trabajadoras sociales, diseñadora gráfica y periodista: María José Berardi, Jimena Aón, Natalia Laclau y Solana Trucco

Localització:

Barrio Padre Mugica – Ciudad de Buenos Aires

Web:

lanuestra.wixsite.com
vimeo

Antecedents

La Asociación Civil La Nuestra Futbol Femenino inició su tarea en noviembre de 2007 en la Villa 31. En el transcurso de su historia conformó un cuerpo técnico de mujeres trabajando en el aéra deportiva y en la social generando un espacio de reflexión a partir de la experiencia en torno a los derechos de las mujeres en el deporte convirtiéndose en referencia en la temática dentro del movimiento de mujeres a nivel nacional e internacional.

Objectius

La organización se nuclea a través de cuatro objetivos fundacionales: El ejercicio del derecho al juego; generar espacios multidisciplinarios sobre género y deporte; erradicar la violencia de género y fundar un club de fútbol de mujeres en Argentina.

Descripció del projecte

Nuestro proyecto se desarrolla en la cancha del Barrio Güemes en la Villa 31 de Retiro, Ciudad de Buenos Aires. Los entrenamientos deportivos tienen una frecuencia de dos veces por semana. Uno de los días existe un espacio grupal de reflexión y debate con charlas informativas o talleres que funciona a partir de la demanda de las jugadoras. Eventualmente los fines de semana se participa en competencias deportivas u otras actividades tanto en el barrio como afuera. Se participa activamente de los Encuentros Nacionales de Mujeres y de invitaciones a competencias internacionales (Copa de los Sin Techo, 2010, 2011 y 2012) Festival de Fútbol de Mujeres y Derechos Sin Fronteras, Discover Football, 2015, Berlin Alemania.

Conclusions

La Nuestra desde sus inicios lucha por la equidad de género en el deporte. Con base en uno de los barrios más vulnerados en la Ciudad de Buenos Aires ha logrado a través de la convicción de un colectivo de mujeres conseguir espacio y tiempo en la cancha de fútbol de la Villa 31. Las niñas y jóvenes se empoderan a través del ejercicio del derecho al juego y transforman su realidad creando redes con la comprensión de que los cambios se logran colectivamente. La experiencia nos demuestra a lo largo de los años que el fútbol es una magnífica herramienta para combatir los prejuicios culturales que rodean al deporte sostenido en identidad masculina muy fuerte. Jugar ayuda a comprender la importancia del tiempo libre, el reparto de las tareas en el ámbito doméstico y provoca pequeñas revoluciones en lo cotidiano que permite pensar que es muy poco probable que una mujer se convierta en víctima de violencia.